Etica y valores

Sola en la playaEsta mañana me venía a la memoria uno de los episodios más grandes que he vivido en mi carrera profesional, hacia finales de los 90’, que me marcó como pocos dada la forma en que aquella persona vivía sus valores y, entre ellos, la generosidad y el agradecimiento.

Por aquel entonces yo ocupaba la Dirección Comercial en una consultora, por lo que el trato con clientes era mi labor habitual y, uno de ellos, me había pedido la búsqueda de una Dirección Comercial, en un entorno B2B bastante complejo, por lo que pusimos todas las vías de reclutamiento en marcha y, entre ellas, el anuncio en La Vanguardia del domingo, en la sección de empleo.

Al cambio de un par de días recibí la llamada de un candidato al que conocía por ocupar la misma posición en una organización más pequeña y que, por tanto, daba un salto cualitativo importante, solo había un problema: la empresa en la que trabajaba era cliente y, por ética y por valores, no podía tocarlo, algo que le manifesté.

Mi sorpresa estaba por llegar, ya que le dije que para poder considerar su candidatura, tenía que autorizarlo su CEO y cuál fue mi admiración al recibir su llamada ese mismo día, comentándome que no podía ofrecerle el recorrido que le ofrecía esa nueva posibilidad y que, dada su maravillosa colaboración hasta el momento (llevaba como 10 años en la compañía), consideraba que no sería honesto cortarle las alas.

Tres meses más tarde, aquel candidato se incorporó a la posición y, hasta donde sé, todavía ocupa una posición, la de CEO en aquella empresa, muestra de la adecuación de la persona al puesto y a la cultura organizativa.

Te diré que muy pocas veces he vivido tan gran muestra de generosidad empresarial, no se trataba de dinero, se trataba de agradecer a la persona los servicios prestados y hacer aquello por lo que se le paga a un Directivo: hacer crecer a su gente.

En aquella ocasión la transparencia y los valores por las tres partes dio jugosos frutos, y es que la ética siempre obtiene recompensa, aunque quizás a más largo plazo que la picaresca.

Anuncios

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
Esta entrada fue publicada en Crecimiento, Felicidad, Valores, Vida y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.