Cambiar

Di demasiadas cosas por supuestas sin darme cuenta de que simplemente me resistía al cambio, un cambio que es constante, que está ahí, acechando cada movimiento, caminando cada paso, transformando realidades, y entonces vi que, si quería continuar, debía adaptarme a ese cambio, como puedes ver en este vídeo de algo más de 2 minutos:

Porque quiero seguir ahí, en esta cosa llamada vida y que es aquello que ocurre entre el nacimiento y la muerte, aunque mucha gente se empeñe en morir viviendo, siguiendo el postulado de los Epsilones de “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley, conformándose con el soma, con la droga que les mantiene en un estado vegetativo en vida.

Como nunca podré ver el mismo río y nunca podré ver el mismo mar, como nunca seré el mismo porque cambio a un ritmo trepidante mi biología, como cambian ellos sus aguas, como las transforman con cada lluvia, con cada estación.

Y entonces veo que en mi camino profesional quiero seguir cambiando, quiero seguir avanzando, porque nada será lo que es, porque todo cambiará y no puedo seguir anclado en el pasado.

Y entonces me dices que la tuya es la forma correcta de hacer las cosas, que no imaginas otra, y entonces veo cómo sale alguien aquí y allá con nuevas ideas, con nuevas formas.

Hace unos días leía este artículo y recordaba épocas pretéritas en las que los periódicos hacían buenos beneficios con los anuncios de empleo, donde el contratante era el dominador, donde imponía sus normas, hasta que llegó una nueva generación que no estaba dispuesta a transigir con sus valores, y empezaron a quedar por cubrir muchas vacantes y a desaparecer los anuncios de empleo.

Todo cambia, nada es inmutable a ese cambio, ni mercados, ni personas, ni organizaciones, lo que hoy es útil mañana puede dejar de serlo, lo que hoy es necesidad imperiosa, mañana queda en el cajón del olvido, de ahí la utilidad de ser uno mismo quién provoque el cambio, quien sea protagonista de una historia que nace y muere a diario.

Elegí cambiar, elegí tomar un camino en lugar del otro, y todo era incertidumbre y oscuridad, hasta que se transformó en luz y esperanza.

Puedo esperar a que me traigan el cambio o puedo construirlo yo mismo, ¿qué es lo que eliges?

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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