Cadena de apegos

apego

Fotos: Stevepb para Pixabay

Fueron tantos los apegos, que férreas cadenas limitaban con saña mi libertad, curiosa sensación la de sentirme preso de mí mismo y de mis supuestas necesidades, elementos anodinos que se tornaron imprescindibles, ya fueran en afectos o efectos, para el caso el resultado era el mismo.

Le pretendida necesidad que no era tal iba creando sedimentos cada vez más sólidos y robustos, cada vez más pesados en mi Ser, limitando por completo mis movimientos, hasta que llegó el día en que, por fin, las cadenas se rompieron y pude percibir que aquellos anhelos no eran más que eslabones de aquellas cadenas que me ataron durante tantos y tantos años.

Sí, grilletes de locura, de locura de posesión, y de codicia, que no de aquella ambición que hoy me impulsa, una ambición de ser y no te tener o de hacer.

Fue complejo encontrar las llaves de aquellos candados, entre otras cosas porque, a fuerza de buscarlas fuera, descubrí que no estaban en otro lugar que en mi interior, de ahí que me fuera imposible hallarlas si no me sumergía en mí mismo.

Une vez encontradas las llaves vinieron las dudas, ¿cómo seré sin esto o aquello, o lo de más allá? ¿quién seré sin estas o aquellas relaciones? ¿quién sin estos bienes y cargos?, y ahí empezaron a encenderse las luces en mi interior, primero poco a poco, después con mayor rapidez, como una fila de fichas de dominó.

Con todo ello llegó la libertad y, como paradoja, el mayor estado de abundancia. Por fin las cadenas se soltaban y, para llenar su vacío, tan solo la serenidad, no hace falta más, las necesidades se trasformaron en meras distracciones y entonces, acabó la angustia de la pérdida puesto que esta era liberación.

Aún quedan apegos, ¿cómo no iban a quedar?, aunque cada vez son menos y el camino me permitirá ir soltando el resto, hasta que ya no quede mayor apego que el propio desapego.

¿Qué es la libertad?, el máximo desapego.

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
Esta entrada fue publicada en Crecimiento, creencias, Esencia, Límites, Transformación, Valores, Vida y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cadena de apegos

  1. Camilo José Perdomo Ramírez dijo:

    Hola Jordi:
    ” Nos vemos mañana gente, me siento como mal, creo que lo mejor es que me vaya para mi casa, ciao”. Estaba compartiendo con un grupo de buenos amigos. Los pude volver a ver un año despuès. Una cosa por otra, ese año de postracion total (artritis reumatoidea migratoria febrero 18 2012) mas el tiempo que necesite y que fue necesario para luchar y evitar que la vida me borrara de la lista, fueron las llaves necesarias para vivir con libertad y como dices romper esas cadenas que me impedìan conocer mi verdadero Ser.

    Influye en determinado momento la forma como se adquieren esas llaves?
    Por el inmenso placer de compartir,

    Camilo Josè Perdomo Ramirez.
    Colombia.

    P.D: Durante ese porceso y tiempo de lucha por azares de la vida conoci a koakura,” Pensamos en Grande?” – mayo 19 de 2015- Y desde ese momento siempre ha estado a mi lado. Una forma sencilla de decirte GRACIAS por ese granito de arena que sin saberlo aportaste a mi vida.

    • koakura dijo:

      Hola Camilo,

      El cuerpo tiene formas bien curiosas de avisarnos de que tenemos que cambiar, aunque eso sea doloroso.

      Me alegro mucho de que este puñado de reflexiones te hayan sido útiles, no hay nada más gratificante, y muchísimas gracias por tus palabras, son un auténtico regalo para mi.

      Un abrazo grande y mis mejores deseos. Feliz día.

Responder a Camilo José Perdomo Ramírez Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .