¡Quedan Valientes!!

niños jugandoRecorrí kilómetros y kilómetros buscando esos ingredientes que permiten la innovación: la creatividad, la confianza, el coraje, la valentía, pero no había forma de encontrarlo.

Recorrí gobiernos e instituciones y solo encontré miedos, egos y soberbias o, en una palabra, ansias de poder, sin poder hallar esa confianza que buscaba. Me hablaron de países en los que en su día todos esos ingredientes estuvieron en épocas de transición, uniendo pueblos y derrocando reyezuelos de república bananera.

Acudí a empresas y volví a encontrarme con cosas parecidas, si bien es cierto que existían grupos de personas que luchaban hasta la exasperación por mantener unos ideales y unos valores, tanto en grandes como en pequeñas organizaciones, aunque parecía que la mayor parte de ellas, tan solo llevaran gafas para ver de cerca.

Pensé entonces en los representantes de los trabajadores, otrora tan útiles para la sociedad y descubrí grandes dosis de protagonismo y muy pocas de auténtica representación social. Cada organización estiraba hacia un lado sin preocuparse en exceso del estado de su, teóricamente, protegido.

Me uní a manifestaciones populares y descubrí en ellas a líderes más preocupados por sus propios intereses que por los de la comunidad. La gran farsa de la representación popular a gran escala, atacando comercios y menoscabando la libertad del prójimo.

Supuse que aquello que buscaba ya habría desparecido de la faz de la tierra, hasta que se me ocurrió entrar en un parvulario, una de esas escuelas para chiquitines de entre 3 y 5 años. Allí descubrí maestros con caras ilusionadas, pequeñajos con ojos desbordantes, escuchando por los ojos y oyendo con sus miradas.

Ellos desconocían esos miedos de los adultos, no habían tapujos, las cosas se llamaban por su nombre y, aunque esos guías de su desarrollo marcaban unos límites, seguían correteando ajenos a los peligros de la brecha en la frente y, de hecho, más de una rodilla lucía las medallas de la costra y el repelón.

Realmente, en los niños pude encontrar esos diamantes del comportamiento, esas joyas del valor.

¿Seguimos buscando juntos esos pozos de futuro?

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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2 respuestas a ¡Quedan Valientes!!

  1. Marta Esteve dijo:

    Bonito post Jordi! Y muy cierto, según mi opinión.
    Los niños pequeños nos dan lecciones a diario . Pese a ello aún hay muchas empresas en las que se penaliza la dedicación a la familia, sobretodo a los cargos directivos. Mi experiencia me ha llevado a conocer las bondades del equilibrio entre vida profesional y familiar y los beneficios que ello reporta a la empresa.

    Prestemos atención a los niños y aprendamos de ellos!!

    • koakura dijo:

      Hola Marta,

      Diría que hay en nosotros una gran sabiduría innata al nacer, la cual vamos cubriendo día a día con capas de miedos y creencias que, siendo verdad en su día, han dejado de serlo. Volver a encontrar al niño interior nos ayudará mucho y, respecto a la dedicación a la familia, cada uno paga el precio que quiere pagar, ni más ni menos, siempre hay elección, por más que nos empecinemos en afirmar que no es así.

      Gracias por tus comentarios siempre enriquecedores, un abrazo y feliz día

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