Aumentando mi productividad

tiempo-de-lectura-reading-timeHace algunas semanas, coincidí con dos hechos que me llamaron poderosamente la atención y que estaban muy relacionados con una célebre frase, oída en todo el mundo occidental: No tengo tiempo.

Por un lado, el incumplimiento de compromisos por no se sabe bien que razones y, por otro, un buen amigo que iba con celo en unas gafas rotas, ya que no tiene tiempo para ir a la óptica a hacerse unas nuevas y que estas se caen de puro uso y traqueteo.

En ambos casos, me vino a la cabeza un viejo cuento del que hay numerosas versiones, de la que os ofrezco una cualquiera:

En un frondoso bosque de los muchos que pueblan estas hermosas tierras nuestras, se convocó un concurso de tala de árboles, a la que se presentaron dos leñadores. El primero de ellos, era un joven aguerrido, de buen porte y aún mejor disposición, aunque con una cierta soberbia por ser alumno aventajado del segundo de los concursantes.

El segundo de los participantes era su maestro, un hombre ya mayor, de ojos vivarachos, mirada alegre y serenidad interior, aunque sin el porte del primero.

Se dio la salida al concurso y cada uno de ellos se situó en una punta de aquel bosque. Donde estaba el joven, se oía un golpeteo continuo del hacha contra los troncos, en el segundo, se escuchaban continuas paradas en la actividad de tala, con lo que el público pensaba en el cansancio de aquel pobre anciano.

Al cabo de dos horas, se dio el pitido de final del concurso y el jurado constató que el maestro había cortado un número muy superior de árboles, por lo que la sorpresa fue mayúscula. – ¿Cuál ha sido el truco – le preguntó el público – No ha habido ningún truco, tan solo tomar mi tiempo para poder afilar mi hacha – contestó.

Es posible que pensemos que ir a hacernos esas gafas, leer aquel artículo, convocar aquella reunión o salir a correr es una pérdida de tiempo pero, como paradoja, es precisamente lo contrario, nos ayuda a mantener nuestras capacidades al día y nos nutre de aquello que necesitamos.

¿Cuántas cosas dejo de permitirme en la creencia de que son una pérdida de tiempo?

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
Esta entrada fue publicada en Coaching Ejecutivo, Crecimiento personal, Empresa, Equipos, Esencia, Límites, Nuevo paradigma, Trabajo en equipo, Vida y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .