Hacer de coach es imposible

CoachingNo cabe duda alguna, no se puede ejercer de coach (y menos aún de coacher, como dicen algunos periodistas), tanto si es a nivel individual como a nivel colectivo, tanto si hablamos del coaching ejecutivo como del de vida, el deportivo o el de adolescentes. Os preguntaréis – ¿y entonces? –

Simplemente, no se puede ejercer, como no se puede ejercer de persona o de hombre o mujer, o de niño. Simplemente, se Es, con mayúsculas, y se Es a través de procesos de introspección, de un proyecto continuado de autoconocimiento, aprendizaje y transformación, a través de vivir la propia vida en la intensidad que la quieras vivir.

Eso es un coach, alguien que hace de su profesión una filosofía de vida. En mi caso, trabajo a menudo con instituciones y organizaciones empresariales, ya sea facilitando equipos o acompañando personas en su tránsito hacia dónde quieren ir y ahí, es donde toda mi esencia está a disposición de mi cliente, donde el resto del mundo entra a formar parte de él.

En ese punto, es en el que ya no ejerces, dónde todos tus recursos aparecen fruto de la intuición y de la experiencia, dónde los guiones y las dinámicas carecen de sentido, dónde ves a las personas y a los equipos como son, pero también como quieren ser y como pueden ser, si así lo quieren y trabajan para ello.

No recuerdo ahora cual de los mayores artistas (Miguel Ángel, Mirón, …) era el que al ver la piedra, veía la obra de arte a la que le sobraban algunas partes superfluas que era lo que constituía la materia prima. Eso es lo que ve un coach, la obra de arte existente en cada uno de nosotros.

Quizás alguien me dirá que tengo algún desorden de personalidad por esta radicalidad y, aunque así fuera, mantengo que no son solo posibles los cambios si no también las transformaciones y, para ello, hay que trabajar duro, estar dispuesto a sentir vértigo y, posiblemente, tener como compañero de viaje a un coach que no tenga que hacer de tal si no que lo sea en esencia.

La profesión de coach no existe es, simplemente, una filosofía de Vida.

¿Quieres empezar ese viaje?

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Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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2 respuestas a Hacer de coach es imposible

  1. Jordi, no puedo hacer otra cosa que darte la razón. En el momento que una persona se sumerge en el Coaching, con mayúsculas, de manera seria y profesional, entra en una aventura que le cambia la vida 180º (no 360º porque en ningún caso vuelve al punto de partida).
    El coaching te cambia tu huella digital, forma parte de tu DNI.
    Ves por allí por donde pasas infinitas posibilidades, el potencial de las personas, la realidad y potencial de los grupos y equipos.

    Ahora bien, con esa radicalidad estupenda que haces que sea transparente, me viene una reflexión… Somos seres humanos también, y también “bajamos la guardia”. En mi caso, además de coach, soy mamá, y reconozco, y lo hago ahora públicamente, y espero se entienda, que en algunos casos cueesta mantener el “espíritu coach”. No sé si me explico… 🙂 Ahora bien, sí es cierto, que en esos momentos, mi toma de conciencia es aún mayor que en mi vida pasada pre-coach, y aprendo de mis actos, de mis sentimientos, me observo, y cambio para la siguiente ocasión.

    Desde luego, la vida es un aprendizaje continuo, y con el punto de vista de los que SOMOS (como dices) coaches, mucho más, pues estamos con las antenas alertas las 24h. Supongo es esto a lo que te refieres también.

    Un abrazo fuerte
    Carme

    • koakura dijo:

      Hola Carme, lo primero que me ha venido al leer tu comentario ha sido una sonrisa grande como el sol, justo al leer que somos humanos y que, en nuestro rol de mamás y papás…pues eso, que hay veces que nos patina el embrague.

      Que gran verdad porque, como seres humanos, no sería lógico que eso no ocurriera. Recuerdo una parte de la película de Ghandi dónde, tras enfadarse mucho con su esposa, acaba pidiéndole perdón y justificándose con un “soy humano”

      Al final, no se trata de las veces que nos patina el embrague, que son muchas, sin duda, si no de la toma de consciencia de que eso es así y de trabajar para que cada vez sea menos frecuente. La vida es demasiado hermosa para andar amargados para acto que cometemos.

      Sigamos Siendo y descubriendo el propio camino, con toda su belleza.

      Un abrazo gordo y gracias por el comentario.

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