Quemar o mantener

Traineras con mala marNo tenemos tiempo, no hay presupuesto, no es un tema urgente, …. todo esto son expresiones oídas a personas que lideran equipos e incluso a los propios miembros, cuando se les sugieren jornadas en las que se centren en ellos mismos, en hacer algo así como una puesta a punto.

Sería como aquel responsable del área de producción, conocedor de su próximo traslado que no realizara el adecuado mantenimiento de su parque de maquinaria. El resultado sería que sus índices de productividad se dispararían pero, su sucesor, sería posiblemente el sufridor de sus éxitos, ya que sería quien debería bregar con el desajuste de la planta y la parada de la misma; ¿quién es el bueno y quien el malo?, juzgar vosotros mismos, pero no por el resultado, si no por lo que subyace tras él.

En demasiadas ocasiones andamos actuando como auténticos bomberos, apagando fuegos, pero no es por eso por lo que nos pagan, si no, bien al contrario, por esa labor, también de los bomberos, de la preparación de los equipos y por la prevención, por mantener la maquinaria en perfecto estado, por considerar las posibles variables que se puedan producir de forma razonable, y sobre todo, por mantener a las personas del equipo, motivadas y desarrolladas.

Eso en lo referente a las personas, sin olvidar que forman parte de un subsistema, parte de un sistema mayor, que requiere estar perfectamente engrasado, lo cual quiere decir que entre sus miembros reine la confianza, la comunicación, el compromiso, el orgullo de pertenencia y la autenticidad.

Lo contrario, es condenar al equipo al ostracismo, a la mediocridad y, por tanto, resignarnos a que la organización esté en unos niveles lejanos a la excelencia.

Es cierto, son momentos de incertidumbre, de esfuerzo, de eficacia, de austeridad, pero también lo son de eficiencia, de visión, de necesidad de confiar en las personas que tengo a mi lado y con las que formo parte de algo grande, en resumen, de un equipo de alto rendimiento.

Puedes elegir entre continuar hasta ver que lo que habías conseguido se encalla, o conseguir dar ese salto cualitativo hacia unos horizontes distintos. Recordemos la metáfora de la planta productiva: no hacer el mantenimiento, poner todos los medios productivos a su máximo rendimiento, sin atender a sus necesidades de mantenimiento y conseguir resultados a corto, penalizando el futuro, o garantizar la optimización del parque.

¿Qué vas a hacer para continuar nutriendo a tu equipo?

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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6 respuestas a Quemar o mantener

  1. koldomann dijo:

    Si se estableciera en las organizaciones una política de cambio en continuidad, con el necesario liderazgo de la dirección, las acciones de mejora a corto y largo plazo se realizarían con la eficacia y eficiencia optimas ,logrando la competitividad necesaria.
    En mi blog : http://luismiguelmanene.com , dentro de la categoría cambio podéis encontrar artículos sobre como realizar el proceso de cambio en las organizaciones empresariales.

  2. Jordi Cabré dijo:

    Excelente artículo que refleja la errónea gestión de muchas empresas cuando sólo se valora el “resultado” inmediato y no lo que subyace. La expresión “… juzgar vosotros mismos, pero no por el resultado, si no por lo que subyace tras él”.

    La búsqueda del resultado inmediato lleva a reducir mantenimiento, aplazar pagos, desinvertir en formación y a la desmotivación de quienes aporten ideas y mejoras cuyos resultados sólo se verán en el medio plazo.

    Jordi

    • koakura dijo:

      Muy buenos días Jordi,

      Al final, nos queda la metáfora del leñador que no afiló su hacha y, al final, no pudo talar ni un solo árbol.

      Mil gracias por tu enriquecedor comentario. Un abrazo fuerte

      Jordi

  3. koakura dijo:

    Muy buenas Rafael,

    Ahí está la clave de todo, conseguir esos resultados perentorios a corto, sin descuidar el medio y largo plazo ya que, lo contrario, es algo así como el leñador que no afila si hacha; por bueno que sea, al final no talará ni un solo árbol más.

    Un abrazo, feliz tarde y gracias de nuevo por tus aportaciones al debate

  4. Ese es el problema, la visión corto placista que hoy por hoy se tiene en muchas organizaciones, se necesitan resultados y se necesitan para “ayer”. ¿Hay otras formas de trabajar? Si, hoy se buscan? creo que en la mayoría de las organizaciones no, salvo muy raras excepciones.
    un saludo
    Rafael
    @rafalgrol
    http://marketingventasparatodos.wordpress.com

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