Gestión de expectativas

Soñándote2El pasado 5 de noviembre, publicaba un post en este blog con el título conóceme en lugar de soñarme, ignorando que me traería nuevas reflexiones habidas, como siempre, del quehacer cotidiano.

En múltiples ocasiones, nos encontramos disgustados, defraudados e incluso indignados por la actuación de otras personas cuando, la realidad, es que esas personas, sean del círculo que sean (amistades, profesión, ocio, etc.), no hacen más que comportarse como creen que deben hacerlo, sin atender a nuestras ideas de cómo creemos que deberían hacerlo.

Esto, que es en apariencia baladí, es en la realidad, fuente de no pocos disgustos, algo por otra parte lógico si lo miramos desde nuestro punto de vista. Si yo espero que Manolo llame al cliente y no lo hace, para mi no está obrando adecuadamente, pero es que Manolo no es yo ni piensa del modo en que yo lo hago.

Todo ello, se reduce a, por un lado, estar soñando a la otra persona, tal y comentaba en el post enunciado y, por otro, a una gestión deficiente de las expectativas y me explico.

Soy yo el que espera que el otro se comporte de ese modo, es decir, tengo una expectativa creada, muy posiblemente sin comentarla si quiera, pero el otro realiza el comportamiento en función de sus circunstancias, sus experiencias y sus objetivos, posiblemente muy diferentes a los míos, aún y cuando pudiéramos tener un metaobjetivo común, algo que podría ocurrir, por ejemplo, en el seno de las organizaciones.

Llego a estas reflexiones después de indignarme por la conducta de terceros y hacerme la reflexión que os estoy transcribiendo. Yo y solo yo, pensaba que debían tener una conducta determinada, por tanto, no cabe indignación alguna.

Si llevamos este aspecto a cualquier área de nuestra vida, podremos comprobar como presuponemos cosas que luego no son porque nunca serían si no son expresadas, del mismo modo que expresarlas, implica la pérdida de valor del comportamiento en determinados casos.

Relativizar lo que ocurre nos puede dar una visión más amplia de lo que vivimos y aligerar nuestra carga de negatividad así que, ¿qué os parece si nos expresamos de forma transparente en lugar de presuponer cosas que defraudan nuestra expectativa?

¿Seremos capaces de tener esa humildad y sentido común?

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Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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7 respuestas a Gestión de expectativas

  1. Neus Xufré dijo:

    Me parece una excelente reflexión que comparto, creo que el ego interfiere demasiado en las expectativas por eso quizás pensamos que no hace falta decirlo sino que deben intuirnos …. y en la gestión de personas eso no funciona.

    • koakura dijo:

      Hola Neus,

      Ciertamente, el Ego juega su papel pensando que nuestros pensamientos debieran ser tenidos en cuenta aún y cuando no los expresemos. Una buena charla con cualquiera de nuestros colaboradores puede ahorrar muchos disgustos.

      Gracias por tu aportación al post. Un abrazo y feliz domingo

  2. Hola Jordi, muy interesante la reflexión sobre Gestión de Expectativas. Acuerdo contigo y si me permites, suelo utilizar una frase muy en sintonía con tu desarrollo: “Los sobreentendidos siempre nos llevan a malos entendidos”.

    • koakura dijo:

      Muy buenas noches Marcela,

      Me encanta tu frase y me permitiré utilizarla. Me lleva a pensar en una que también me encanta: lo obvio, no por obvio, es menos cierto.

      Gracias por tus palabras, un abrazo gordo y feliz noche

  3. Pingback: Gestión de expectativas de Jordi Vilà Giménez « MARCELA PEREYRA BLOG

  4. Humildad y sentido común, bàsico para el crecimiento personal y profesional. Felicidades por el post.

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