Un premio para ti

Autoestima mano con smileDesde hace algún tiempo, vengo observando un hecho que debería sorprendernos: nos cuesta aceptar el halago, nos desborda, todo y que sea sentido y dicho de corazón, ya sea de índole personal o profesional, parece que nuestra cultura nos ha inculcado unas creencias que nos impiden premiarnos por nuestros éxitos y, por el contrario, nos permite castigarnos al más mínimo de los errores.

Trabajando, tanto en Coaching ejecutivo como con equipos, he podido contrastarlo y os expongo algunas de las experiencias, con la lógica confidencialidad que impide identificar personas o circunstancias.

En el caso de una ejecutiva, el solo hecho de expresarle ese reconocimiento, hacía que le quitara importancia, algo así como poner peros a ese halago sincero que le lanzaba, del tipo, bueno, tampoco hay para tanto, lo podría hacer cualquiera, sí pero….. la reflexión en ese ámbito, dio pie a que la persona tomara consciencia del nivel de autoexigencia que tenía y lo poco que se permitía disfrutar de aciertos y éxitos.

En otro de los casos, al equipo, uno muy racional, con nula exposición de sus emociones, le pedí que reconocieran, a la persona que tenían al lado, una cualidad observada en el desarrollo de la sesión. Empezaron las risas tontas, las conductas huidizas, ya que tenían que decírselo a la persona, mirándole a los ojos y en primera persona, hasta que uno de ellos se arrancó y, con ello, la magia. Curiosamente, el que lo recibía era incapaz de recibirlo y punto, siempre quería exponer alguna razón, algún matiz sobre el reconocimiento.

Termino con un tercero, en el que repetí el caso anterior, aunque con resultado notablemente distinto, ya que directamente se negaron a hacerlo, alegando que eso era pornografía emocional…. Tras mi reflexión, tengo que aceptar que no estaban preparados para eso, que realmente mi petición les desbordó de tal modo que no se permitieron ni tan siquiera intentarlo.

¿Qué es lo que nos impide reconocer nuestros éxitos y premiarnos por ellos, cuando somos tan capaces de flagelarnos ante el error?; da la impresión de que no podamos pararnos a disfrutar de lo que hemos hecho bien.

Os propongo un experimento, tomaros un tiempo y premiaros ante el acierto y el éxito, de la forma en que vosotros decidáis, quizás unos minutos de descanso, una comida distinta o simplemente una charla con vosotros mismos en la tranquilidad de una butaca. Hacerlo durante un mes y luego comentamos el resultado, ¿sabrás premiarte o seguirás con el castigo?

Acerca de koakura

Mi pasión coincide con mi profesión, el desarrollo de Personas y Equipos, a través de herramientas diversas como el Coaching, ya sea Ejecutivo, de Vida o de Equipos, la Dinamización de Equipos, la Formación experiencial o cualquier otra. Inicié mi carrera profesional en 1986 y, desde entonces, he ocupado todo tipo de posiciones en el ámbito empresarial, desde promotor hasta miembro del Comité de Dirección, Gerente y Socio en una Consultora de ámbito internacional, aunque me defino como una persona que acompaña a otras en su tránsito allá donde quieran ir, ya sea de forma individual o en Equipo. Estoy convencido del potencial infinito del ser humano, así que en cada intervención percibo crecimiento y el impacto que este causa en el entorno; y si el potencial del ser humano es infinito, cuando son varias las personas que se unen con un fin común, el horizonte es aún más esperanzador, ya que el potencial se multiplica exponencialmente.
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2 respuestas a Un premio para ti

  1. Yo creo que la reflexión final que haces, “el PQ nos cuesta tanto recompensarnos a nosotros mismos por nuestros logros” se debe quizás a razones más de tipo cultural, se sobreentiende , sobre todo en la cultura empresarial que “hacerlo bien” es simplemente una obligación, no es un reto, no es algo de tipo Extraordinario, es lo que hay que hacer, y sin embargo en culturas mediterráneas como la nuestra, el Error se castiga, no se premia, no se ve como una posible fuente de conocimiento. Esto en otras culturas por ejemplo en la cultura empresarial americana no se ve así, hay grandes empresas del entorno tecnológico que no solo no castigan el error sino que lo premian, porque , también a través del error se consigue aprender.
    Quizás llegue un día en que hagamos lo que tu dices, premiarnos a nosotros mismos no solo por los exitos sino también por los errores que se hayan convertido en puntos de información y mejora para nosotros mismos.

    Un saludo ¡¡¡¡

    Rafael
    @rafalgrol
    http://marketingventasparatodos.wordpress.com

    • koakura dijo:

      Muy buenos días Rafael,

      Completamente de acuerdo contigo, es un aspecto cultural, pero un aspecto que entre todos los que trabajamos para organizaciones o en organizaciones, podemos cambiar, con un trabajo sistematizado, con un trabajo que lleve a la organización a aprovechar el error y a ser consciente de que a la excelencia se llega por el camino del reconocimiento, porque no se trata de hacerlo bien si no de buscar la forma de superar las expectativas, y para eso no basta tan solo hacer lo que toca.

      Se mire como se mire, el premio al trabajo bien hecho es un premio a la propia organización y un factor higienizante de la cultura empresarial.

      Un abrazo y gracias de nuevo por tu aportación al debate

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